Cómo mejorar el WiFi en casa: repetidor, red en malla o cable
Videollamadas que se cortan, la tele que no carga Netflix en el dormitorio o la habitación de los niños sin conexión. Mejorar el WiFi de una casa no siempre requiere comprar nada, pero cuando hace falta conviene elegir bien.
1. Empieza por el router
- Ubicación: lo ideal es un punto central de la casa y algo elevado, no dentro de un mueble ni en una esquina junto a la puerta de entrada.
- Lejos de obstáculos: paredes de carga, espejos, peceras, el microondas o electrodomésticos grandes debilitan la señal.
- Reinícialo de vez en cuando y comprueba si tu compañía ofrece un modelo más moderno: los routers antiguos pueden ser el cuello de botella.
2. 2,4 GHz o 5 GHz
La mayoría de routers emiten dos redes. La de 2,4 GHz llega más lejos y atraviesa mejor las paredes, pero es más lenta y más saturada. La de 5 GHz es mucho más rápida, pero se debilita antes con la distancia. Para la tele o el ordenador cerca del router, usa 5 GHz; para lo que esté lejos, 2,4 GHz.
3. Si con eso no basta: las tres soluciones
Repetidor WiFi
Es la opción más barata. Recoge la señal y la vuelve a emitir. Debe colocarse a mitad de camino entre el router y la zona sin cobertura, no donde ya no llega señal. Inconveniente: los modelos sencillos reducen la velocidad y a veces crean una red con otro nombre.
Red en malla (mesh)
Varios puntos que trabajan juntos con una sola red: el móvil o el portátil se pasan de uno a otro sin cortes. Es la mejor opción para chalets, casas de varias plantas y viviendas de urbanización, muy habituales en zonas como San Antonio de Benagéber, L'Eliana, Bétera o La Cañada.
PLC o cable
Los PLC llevan internet por la instalación eléctrica hasta otra habitación, útil cuando las paredes son muy gruesas. Y si hay posibilidad de pasar un cable de red hasta la tele, la consola o el ordenador de trabajo, siempre será la conexión más rápida y estable.
4. Mide antes y después
Haz un test de velocidad en cada habitación antes de cambiar nada y repítelo después. Así sabrás qué zonas mejoran y si la solución elegida ha merecido la pena.