Mi portátil se calienta y hace ruido: causas y qué hacer
El ventilador suena como un avión, la base quema al tocarla o el equipo se apaga de repente. Es uno de los problemas más habituales en los portátiles, y muchas veces se puede aliviar en casa sin abrir nada.
Primero: ¿es normal que se caliente?
Un poco, sí. Cuando haces algo exigente (videollamadas, juegos, muchas pestañas abiertas o instalar actualizaciones) el portátil trabaja más, se calienta y el ventilador sube de vueltas. Es su forma de refrigerarse.
El problema aparece cuando pasa con el equipo casi sin usar, cuando quema al tacto, cuando el ventilador no baja nunca o cuando se apaga solo.
Las causas más habituales
- Polvo acumulado en las rejillas y en el ventilador. Es la causa número uno en portátiles de más de uno o dos años.
- Mala ventilación: usarlo sobre la cama, el sofá, una manta o las piernas tapa las entradas de aire.
- Demasiados programas en segundo plano: Windows actualizando, el antivirus analizando, programas que arrancan solos o, en algunos casos, un virus.
- Pasta térmica seca: es la pasta que transmite el calor del procesador al disipador. Con los años se reseca y deja de enfriar bien.
- Ventilador dañado o con el eje desgastado, que suena, roza o gira poco.
- Batería en mal estado, que puede calentarse más de lo normal al cargar.
Qué puedes hacer tú, paso a paso
- Apóyalo en una superficie dura y plana, como una mesa, y no sobre tela. Si puedes, eleva un poco la parte trasera para que entre más aire.
- Mira qué está consumiendo: pulsa Ctrl + Mayús + Esc para abrir el Administrador de tareas, entra en «Procesos» y ordena por «CPU». Si hay un programa que ocupa casi todo sin que lo estés usando, ciérralo.
- Reinicia el equipo y déjalo unos minutos terminando las actualizaciones pendientes. Muchas veces el ruido desaparece al acabar.
- Revisa los programas de inicio: en el mismo Administrador de tareas, pestaña «Aplicaciones de arranque», desactiva los que no necesites al encender.
- Pasa un análisis con Seguridad de Windows (el antivirus que ya trae) por si hay algo que no debería estar.
- Cuida el plan de energía: en Configuración → Sistema → Energía, usa el modo «Equilibrado» en lugar del de máximo rendimiento si no lo necesitas.
- Quita el polvo de las rejillas por fuera: con el portátil apagado y desenchufado, sopla aire en ráfagas cortas hacia las rejillas (un spray de aire comprimido va bien, con el bote en vertical). Sin abrir el equipo.
Lo que conviene no hacer
- No uses secador ni aire caliente, y no metas objetos por las rejillas.
- No acerques una aspiradora directamente al ventilador: puede girarlo en exceso y generar electricidad estática.
- No lo dejes cargando tapado con una manta o sobre la cama.
- No abras el portátil si no has hecho antes algo parecido: hay tornillos de varios tamaños, cables muy finos y piezas que se rompen con facilidad.
Cuándo ya es una avería
Si después de lo anterior sigue igual, o si ves alguna de estas señales, conviene revisarlo cuanto antes:
- Se apaga solo al poco de encenderlo o al hacer cosas sencillas.
- El ventilador chirría, roza o traquetea, o va a toda velocidad nada más arrancar.
- Huele a quemado o la base está muy caliente aunque no lo uses.
- El teclado o el touchpad parecen levantados o abultados: puede ser una batería hinchada. En ese caso deja de usarlo y de cargarlo.
- Lleva varios años sin limpieza interna.
El calor continuado acorta la vida del procesador, del disco y de la batería, así que no merece la pena aguantarlo. En la mayoría de los casos se soluciona con una limpieza interna de polvo y un cambio de pasta térmica, y si el ventilador está dañado, con su sustitución.